Download E-books Artículos de costumbres PDF

By Mariano José de Larra

Mariano José de Larra nació en Madrid el 24 de marzo de 1809. En sus escritos nos describe l. a. sociedad de su época con una lucidez extrema. Con su irónico ingenio desbarata unas costumbres aceptadas por los angeles gente, pero que, bajo el escrutinio del autor, se convierten en ridículas. En su redacción se puede apreciar los angeles manifestación sobrecogedora de un estado de depresión, del negro pesimismo casi desesperado, vacío de objetivo, que había de llevarle al suicidio en 1837 En uno de sus últimos artículos (incluido en este libro) se puede apreciar l. a. amargura, el sarcasmo y desesperanza en todas y cada una de las frases y situaciones. Este artículo toma especial relevancia para poder comprender su carácter, sus sentimientos y su desazón por una vida que no parecía tener sentido para nuestro escritor.

Show description

Read Online or Download Artículos de costumbres PDF

Best Journalism books

Chain of Command: The Road from 9/11 to Abu Ghraib (P.S.)

Considering the fact that September eleven, 2001, Seymour M. Hersh has riveted readers -- and outraged the Bush management -- together with his explosive tales within the New Yorker, together with his headline-making items at the abuse of prisoners at Abu Ghraib. Now, Hersh brings jointly what he has discovered, besides new reporting, to reply to the severe query of the final 4 years: How did the US get from the transparent morning whilst planes crashed into the realm exchange middle to a divisive and soiled warfare in Iraq?

Commando

Chris Terrill is a guy looking for his restrict. he is fifty five years previous. he's not a soldier. he's being proficient by way of the Royal Marines and he's going to Afghanistan. the single distinction is that rather than a gun, Chris can be maintaining a digital camera and filming the complete ordeal for a big television sequence. The Royal Marines Commando education base in Lympstone Devon has a well-known motto: "99.

Selected Journalism: 1850-1870 (Penguin Classics)

A testomony to the power and creativity of a author and journalist the ultimate all through his writing profession Charles Dickens used to be a highly prolific journalist. This quantity of his later paintings is chosen from items that he wrote after he based the magazine loved ones phrases in 1850, up until eventually his loss of life in 1870.

Eichmann in Jerusalem: A Report on the Banality of Evil (Penguin Classics)

The debatable journalistic research of the mentality that fostered the Holocaust Originally showing as a chain of articles in The New Yorker, Hannah Arendt’s authoritative and lovely document at the trial of Nazi chief Adolf Eichmann sparked a flurry of discussion upon its book. This revised version comprises fabric that got here to gentle after the trial, in addition to Arendt’s postscript without delay addressing the debate that arose over her account.

Additional info for Artículos de costumbres

Show sample text content

Otra cosa que tampoco exceptúa el reglamento es el señor Luna: de éste se puede hablar, en cuanto a actor, atendido que el señor Luna ni es cosa de religión, ni prerrogativa del trono, ni estatuto actual, ni su representación es primary, ni tiene fundamento alguno, ni perturba tranquilidad, ni infringe ley, ni desobedece a autoridad legítima, ni se disfraza con alusiones, sino con muy malos trajes antiguos; ni es licencioso y contrario a costumbre alguna, buena ni mala; no es libelo, ni infamatorio, ni le coge por ningún lado ningún ni de cuantos níes en el reglamento se incluyen; ni menos es soberano, ni gobierno extranjero. Y a nosotros sí nos atañe, por el contrario, no dejar este punto de nuestro papel en blanco, so pena de los angeles consabida de los dos mil reales a los angeles primera, del duplo a l. a. segunda, y de dar al traste l. a. tercera, que va los angeles vencida. Decimos esto, porque no nos ha gustado el señor Luna: triste cosa es, pero no lo podemos remediar. Hay, sí, en él, celo y buena intención; pero esto, todos sabemos ahora más que nunca que no basta siempre. Su declamación en este papel es enfática y poco typical; sus transiciones son duras, más duras y crueles que una censura. brilliant nos es haberle de decir nuestra opinión; empero tal es nuestro deber y en eso no somos más que los intérpretes del público mismo. Por lo demás, los angeles tragedia, que literalmente hablando no es de mérito sobresaliente, ha hecho el efecto que debía hacer una composición, como ella, eminentemente patriótica. Cada cual se fue a su casa con los angeles triste convicción de que en política como en tragedia, lo que más le cuesta a un pueblo es conquistar su libertad. Es de esperar que tenga mejor fin l. a. nuestra, por esta vez, que l. a. de Numancia. A bien que de nosotros depende. l. a. decoración última nos pareció muy common, incluso los comparsas y aquellas descabelladas doncellas que chillaban a lo lejos, huyendo de los feroces romanos, y que parecían periódicos perseguidos por algún reglamento. El telón al caer se detuvo a l. a. mitad del camino a tomar un ligero descanso; no parecía sino que caminaba por los angeles senda de los progresos, según lo despacio que iba y los tropiezos que encontraba. Tardó más en bajar que han tardado las patrias libertadas en levantarse. los angeles Revista Española (9 junio 1834) los angeles POLICÍA Así como hay en el mundo hombres buenos, también hay cosas buenas: no citaremos nombres propios en l. a. primera clase, por no ofender a los angeles mayoría; pero en l. a. segunda preciso será citar si queremos que nos crean. Cosa buena por ejemplo es l. a. previa censura, y para algunos no sólo buena, sino excelente. Que manda usted y que manda usted mal, dos cosas que pueden ir juntas. �Pues no es cosa buena y rebuena que nadie pueda decirle a usted una palabra? Que manda usted, y que no manda usted mal, pero que es usted hombre de calma; y como había usted de mandar algo bueno, no manda usted nada, ni bueno ni malo. 168 �Pues no es un placer verdaderamente que si hay algún escritorzuelo atrevido que sale a decir: “Esto no marcha”, salga por otra parte el censor que usted le pone, y le escriba en letra gorda y desigual al pie del folleto: Esto no puede correr?

Rated 4.16 of 5 – based on 32 votes