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Best Memoir books

Service Included: Four-Star Secrets of an Eavesdropping Waiter

Caution: may well comprise fabric offensive to vegans, pharmaceutical lobbyists, and people on a low-sodium nutrition. Animals have been harmed through the writing of this booklet. whereas Phoebe Damrosch was once looking forward to lifestyles to ensue, she supported herself by way of operating as a waitress. sooner than lengthy she was once the single woman captain on the four-star ny urban eating place consistent with Se in the course of its first yr.

Communion: A True Story

Therefore starts the main extraordinary true-life odyssey ever recorded—one man's riveting account of his outstanding stories with viewers from “elsewhere” . . . how they discovered him, the place they took him, what they did to him, and why. think it. Or don't think it. yet learn it—for this gripping tale will stream you love no different.

The Friedkin Connection: A Memoir

The long-awaited memoir from the Academy Award–winning director of such mythical motion pictures because the French Connection, The Exorcist, and To reside and Die in los angeles, The Friedkin Connection takes readers from the streets of Chicago to the suites of Hollywood and from the sixties to at the present time, with autobiographical storytelling as fast paced and severe as any of the auteur's movies.

The Magical Stranger: A Son's Journey into His Father's Life

The mystical Stranger is a relocating tale of affection and sacrifice, fathers and sons, heroism and responsibility, squaddies and the households they depart in the back of. On November 28, 1979, squadron commander and military pilot Peter Rodrick died while his airplane crashed within the Indian Ocean, abandoning a devastated spouse, daughters, and a 13-year-old son.

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Biskra. Sábado [5 de diciembre] ¡Angustia! ¡Desolación! Protegido del viento por un derrumbamiento de arcilla, de enviornment y de piedras, me siento junto al borde hundido de un lago sin brillo en el que el agua se pudre bajo espesos juncos. Y si por lo menos, apacentando sus flacas cabras, viniera a sentarse aquí algún pastor músico… Estoy solo. Busco en mí por qué exceso de vida encontrar, en l. a. contemplación de tanta desolación, alguna delicia, y poblar de estremecimiento tanta muerte. No me muevo. El viento agita los juncos. Un sol incierto hace intentos de sonreír al desierto, y, como un fardo sobre los angeles muerte, se platean montones de sal desmenuzada. Domingo [6 de diciembre] ¡No, no echaré a perder, trabajando, este día espléndido! Estaré fuera hasta l. a. noche. Tiempo radiante… Dirijo mi devoción esta mañana al Apolo sahariano, que veo con los cabellos dorados, con los miembros negros, con ojos de porcelana. Esta mañana mi alegría es perfecta. En el ayuno del día, esperando l. a. noche, Bachir el pobre, mi amigo, pela las hojitas del kif que fumará durante l. a. velada. Así en l. a. miseria de su vida espera l. a. noche de l. a. tumba, prepara su paraíso. Cuando le hablo de su miseria: –Qué quieres, señor Gide –me contesta–, pasará. No quiere decir con eso que espere ser rico alguna vez, no, sino que lo que pasará, es su vida. Fontaine Chaude [Fuente Caliente] ¿Y ahora qué vengo a buscar aquí? Quizá, así como un cuerpo ardiente se complace en sumergirse desnudo en agua fría, mi espíritu, despojado de todo, zambulle en el desierto helado su fervor. Los guijarros que hay en el suelo son hermosos. l. a. sal reluce. Por encima de l. a. muerte flota un sueño. He cogido con l. a. mano uno de esos guijarros; pero, en cuanto dejó el suelo, perdió su esplendor, su belleza. 1904 three de mayo Me he encontrado con Blanche44 en el parque de Luxemburgo; yo estaba con Jaloux45 que acababa de llegar de Marsella. Blanche estaba con no sé quién. Cada vez que me encuentro a Blanche, siento inmediatamente que no llevo l. a. corbata que debería llevar, que mi sombrero no está cepillado y los puños de mi camisa están sucios. Eso me inquieta mucho más que lo que voy a decirle. ¿He anotado ya en alguna parte l. a. conversación que tuvo con Régnier46? Yo estaba presente y oí esto: –¡Oh! , querido amigo, qué bonito pantalón lleva usted; ¿de dónde sale? Y Régnier, bastante molesto, respondió con dignidad y malicia: –De los angeles tintorería. Desde que los angeles conocí, hace dos años, sigo explorando l. a. frase sin fondo de Odilon Redon47, ese aforismo, axioma, que cube como un consejo para los jóvenes, esa máxima de l. a. que toda su estética depende, al parecer: «Encerrarse con l. a. naturaleza». eight de septiembre El número de las cosas que no hay por qué decir aumenta para mí cada día. Noviembre Desde el 25 de octubre de 1901, el día en que terminé El inmoralista, no he vuelto a trabajar seriamente. Mi artículo sobre Wilde, mi conferencia de Alemania, esta última en Bruselas (y que no me ha divertido; y que he dicho muy mal) no pueden contar. Un sombrío embotamiento del espíritu me hace vegetar desde hace tres años.

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